Qué pareja de tortolitos… son tan monos los dos… pero mirad qué pena lo que les ha pasado, y es que parece que Sara Carbonero e Iker Casillas están un poco hartos de que los periodistas los sigan a todos lados y al final Iker ha saltado. Estaban en una terracita de verano en Boadilla del monte, y de repente Iker se percató de que no estaban solitos, los periodistas andaban por alli agazapados haciendo fotos.
Sara no se enfadó, ella es la impertérrita mujer, pase lo que pase no se altera, pero él llamó hasta a los dueños del local para que le dieran explicaciones, vamos, como si los dueños tuvieran la culpa de que él le de besitos a su novia en la tele cuando el planeta entero está mirando… ¡se siente!
Como ya los habían pillado, los periodistas no se cortaron a la hora de hacerles fotos camino del coche, y ella, agarrada a la mano de su chico (digo yo que para no caerse con esas pedazo de cuñas que se pone) sonreía y todo a los fotógrafos… qué maja.
¿Soy yo o parece que a uno de estos dos le gusta mucho más la fama y popularidad que a otro? ¿Sara? ¿Es feliz con los fotógrafos? Si es que… no se puede ser tan monos y quere que no los fotografíen. Espero que Sara se ponga prontito a estudiar esa asignatura que le falta para terminar la carrera y ser una periodista de verdad…
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